Producción y distribución de la energía solar
Un modelo colectivo, eficiente y sostenible
La base de una comunidad energética es una instalación fotovoltaica compartida, que produce energía para varios participantes. Esa energía se gestiona de dos formas:
La electricidad generada se reparte entre los miembros de la comunidad según coeficientes previamente definidos, reduciendo de forma proporcional la factura eléctrica de cada participante.
Gestión del excedente solar
La energía no consumida puede compensarse económicamente o destinarse a otros usos energéticos, aumentando la rentabilidad global del sistema.
Así, la producción solar beneficia a todo el colectivo y maximiza el aprovechamiento de la instalación.
Ventajas de crear una comunidad energética
en la factura eléctrica para todos los miembros
sin necesidad de instalación individual
coste inicial de la instalación
de la red eléctrica y de la volatilidad de precios
adaptable a nuevos participantes
y a la descarbonización local
corporativa y compromiso ESG.
y subvenciones públicas específicas
de la instalación fotovoltaica
¿Qué diferencia aporta una comunidad energética frente al autoconsumo individual?
Aspecto | Comunidad energética | Autoconsumo individual |
|---|---|---|
Producción solar | Compartida | Individual |
Inversión | Repartida entre miembros | Asumida por un único titular |
Acceso a energía solar | Incluso sin cubierta propia | Requiere espacio disponible |
Escalabilidad | Alta | Limitada |
Impacto social | Elevado | Individual |
Gestión del excedente | Colectiva | Individual |
Las comunidades energéticas permiten democratizar el acceso a la energía solar y maximizar su impacto económico y social.
¿Cómo funciona una comunidad energética?
- Captación: La instalación fotovoltaica genera electricidad a partir del sol.
- Asignación: La energía se reparte entre los miembros según coeficientes acordados.
- Consumo: Cada participante consume su parte de energía solar en tiempo real.
- Gestión del excedente: La energía sobrante se compensa, se vende o se redistribuye según el modelo elegido.
- Monitorización: Todos los miembros pueden visualizar producción, reparto y ahorro generado.
Equipos y elementos necesarios
Instalación fotovoltaica colectiva (cubierta o suelo)
Inversores y sistemas de control compatibles con autoconsumo compartido
Contadores inteligentes y sistemas de reparto energético
Plataforma de monitorización y gestión
Marco legal y contractual de la comunidad energética
Baterías para almacenamiento y mejora del autoconsumo (Opcional)
Preguntas frecuentes
¿Quién puede formar parte de una comunidad energética?
¿Es obligatorio que todos tengan placas solares?
No. La instalación es común y los participantes consumen energía compartida sin necesidad de paneles propios.
¿Cómo se reparte la energía entre los miembros?
Mediante coeficientes de reparto acordados y registrados, que pueden adaptarse a las necesidades de cada participante.
¿Qué inversión requiere?
Depende de la potencia instalada y del número de miembros. Al ser compartida, la inversión individual se reduce considerablemente.
¿Existen subvenciones para comunidades energéticas?
Sí. Actualmente hay líneas de ayudas específicas que pueden cubrir una parte importante de la inversión.
¿Qué pasa si un miembro consume menos energía de la asignada?
La energía sobrante se redistribuye o se gestiona como excedente según el modelo definido.
¿Se puede ampliar la comunidad en el futuro?
Sí. El sistema es modular y permite añadir nuevos participantes y más potencia fotovoltaica.
¿Quién gestiona la comunidad energética?
GRUPO RDS se encarga del diseño técnico, la instalación fotovoltaica y el soporte energético del proyecto.
En RDS, trabajamos con placas solares de alta calidad y sistemas adaptados a cada necesidad. Si estás considerando mejorar la eficiencia de tu instalación, te ofrecemos asesoramiento personalizado y estudios energéticos gratuitos para maximizar tu ahorro y autonomía.